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Escuchar: un regalo que no todos saben dar

  • Foto del escritor: Constanza Martinez
    Constanza Martinez
  • 28 nov 2025
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 21 dic 2025

Escuchar no es simplemente quedarse en silencio mientras el otro habla. Escuchar es abrir un espacio, es estar ahí. Es dejar de pensar en qué vas a responder para, por un momento, simplemente estar con el otro, en su emoción, en su dolor, en su historia.


A su vez, no es unicamente una herramienta para mejorar nuestros vínculos, sino que permite disminuir brechas comunicacionales (malos entendidos, suposiciones, etc), ahorrando conflictos innecesarios y tomar mejores decisiones.


¿Cuántas veces discutimos por cosas que en realidad no eran lo que el otro ha querido decir?


¿Cuántas veces contestamos desde la interpretación en vez de desde lo que realmente se dijo?


Escuchar con presencia nos permite verificar lo que el otro quiso decir, hacer preguntas aclaratorias, repetir lo que entendimos para confirmar.


La próxima vez que estes conversando con alguien, intenta hacer el ejercicio de escuchar sin apurarte, sin interpretar, sin interrumpir. Vas a descubrir que escuchar no solo transforma al otro, también te transforma a ti. Porque cuando realmente escuchamos, algo se abre. Se afloja la necesidad de tener siempre una respuesta, y aparece algo mucho más valioso: la conexión genuina.



Algunos tips para practicar tu escucha:


Guardar silencio: No podemos escuchar si no guardamos el suficiente silencio, no sólo exterior sino interior, libre de pensamientos que nos impidan escuchar con autenticidad.


Verificar: No somos responsales de lo que el otro escucha, pero sí podemos chequear si lo que quisimos transmitir fue comprendido como lo pensamos, para reducir malentendidos y abrir el diálogo.


Mirada: A través de la vista, percibimos muchos estímulos que nos dan información importante, y a través de la mirada, no solo escuchamos mejor; también hacemos que el otro se sienta escuchado.


Respeto y apertura: Comprender que todos vivimos en mundos interpretativos y nuestra verdad puede no ser la del otro. Dar al interlocutor el espacio para expresar sus puntos de vista.



¿Cuál es la importancia de la escucha activa en sesiones de terapia?


La escucha activa es fundamental en terapia porque va mucho más allá de simplemente “oir” lo que el paciente dice. Implica estar completamente presente, comprender y reflejar lo que la persona está comunicando, tanto de manera verbal como no verbal. Su importancia radica en:


  • Crear un espacio seguro y de confianza: Cuando la persona siente que realmente la escuchan, se genera un ambiente donde puede abrirse sin miedo a ser juzgada. Esto es clave para que surja la autenticidad en la conversación terapéutica.

  • Facilitar la comprensión profunda: No solo se trata de entender las palabras, sino también los sentimientos, emociones y significados detrás de ellas. Esto permite al terapeuta captar matices que el paciente quizá no expresa explícitamente.

  • Fomentar la autorreflexión del paciente: A través de la escucha activa y el reflejo de lo que dice, el paciente puede empezar a verse a sí mismo con mayor claridad y a identificar patrones, emociones o creencias que antes pasaban desapercibidos.

  • Reducir malentendidos: Al parafrasear, resumir o clarificar lo que la persona dice, se asegura que el mensaje se haya comprendido correctamente, evitando interpretaciones erróneas.

  • Potenciar la relación terapéutica: La alianza terapéutica se fortalece cuando el paciente percibe que su experiencia es valorada y validada. Esto aumenta la motivación y el compromiso con el proceso de cambio.

  • Ayudar a gestionar emociones: Escuchar activamente implica también acompañar emocionalmente al paciente, lo que contribuye a que pueda procesar emociones difíciles sin sentirse solo o abrumado.


En pocas palabras, la escucha activa es la herramienta principal para conectar, comprender y acompañar al paciente en su proceso de cambio, y es el fundamento de cualquier intervención terapéutica efectiva.



¿Cómo trabajo la escucha en mis sesiones?


En consulta, la escucha no es solo una técnica: es una forma de vínculo. Trabajo desde una presencia activa, donde el paciente pueda sentirse visto, escuchado y comprendido en profundidad.

Escucho no solo lo que se dice, sino cómo se dice, qué emoción aparece, qué se repite, qué se evita y qué surge en los silencios. A través de preguntas, devoluciones y reflejos, acompaño a la persona a escucharse a sí misma, muchas veces por primera vez.

Mi objetivo no es dar respuestas rápidas, sino crear un espacio donde el paciente pueda ordenar su mundo interno, clarificar lo que siente y construir nuevas formas de relacionarse consigo mismo y con los demás. Considero que cuando alguien se siente verdaderamente escuchado, algo esencial se acomoda por dentro. Y desde ahí, el cambio se vuelve posible.

 
 
 

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