¿Qué es el efecto Barnum?
- Constanza Martinez
- 2 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 21 dic 2025

¿Por qué tanta gente encuentra respuestas en la astrología?
Desde la psicología, podemos entender este fenómeno a través del efecto Barnum o Forer: la tendencia a identificarnos con descripciones amplias, generales y ambiguas que podrían aplicarse a casi cualquiera. Es por esto que los horóscopos y las descripciones de los signos zodiacales suelen sentirse tan acertados: hablan en un lenguaje lo suficientemente abierto como para que cada quien se vea reflejado.
Pero más allá de eso, la astrología también puede ser vista como una herramienta simbólica para el autoconocimiento. Carl Jung hablaba del “inconsciente colectivo”, una capa profunda de la psique humana que es heredada y compartida por toda la humanidad. Esta capa contiene los arquetipos, patrones universales de percepción, emoción y comportamiento que influyen en nuestra psique. ¿Y si los signos zodiacales fueran otra forma de representar estos patrones universales?
Es cierto que muchas personas encuentran en la astrología un mapa de sí mismas. Sin embargo, hay un problema cuando este mapa se convierte en una jaula en lugar de una guía.
¿Te resuenan estas frases?:
"Soy de tal signo, así que soy celosa/o, dramática/o o impulsiva/o y no puedo cambiar."
"Mercurio retrógrado arruinó mi semana."
''No puedo salir con esta persona... nuestros signos no son compatibles.''
''Hoy estoy súper emocional, debe ser por que hay luna llena.''
La pregunta clave no es si estas creencias son reales o no, sino qué función cumplen: ¿te ayudan a comprenderte mejor o te sirven para evitar responsabilizarte de tus decisiones, emociones o vínculos?
Muchas personas usan la astrología o el esoterismo como estrategia para reducir la incertidumbre, como regulador emocional o como forma de pertenencia. Ahora, es importante poder detectar cuando estas creencias se vuelven rígidas, generan pasividad extrema, justifican vínculos dañinos o anulan el juicio propio.
Desde la psicología sabemos que la personalidad no es un molde fijo. El cerebro es plástico, cambia y se adapta a nuevas experiencias, aprendizajes y decisiones. Nadie está condenado por la posición de los planetas al nacer. En lugar de ver la astrología como una sentencia, ¿qué pasaría si la usáramos como una herramienta de autoconocimiento, pero sin perder el poder sobre nuestras decisiones?
¿Cómo trabajo estas creencias en consulta?
Si la astrología, el esoterismo o lo simbólico forman parte de su mundo interno de la persona, lo tomo como un punto de partida, no como un límite. Exploramos juntos qué función cumple esa creencia, si es que hay alguna necesidad emocional está cubriendo y qué pasaría si, en lugar de explicar todo desde afuera, la persona pudiera volver a mirarse como protagonista de sus decisiones.
Creo que es importante poder discriminar si lo simbólico sirve para reflexionar o si son creencias que rigidizan su forma de pensar, justifican sus actos o le quitan poder personal. El objetivo terapéutico no es quitar creencias, sino aprender a discriminar cuáles suman, cuáles restan y cuáles devuelven autonomía. Porque cuando la persona deja de vivir en función de explicaciones externas, empieza a construir una vida más consciente, más libre y más alineada con lo que realmente necesita.



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