¿Qué es el biohacking y cuál es su impacto en la salud mental?
- Constanza Martinez
- 14 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 6 ene

¿Qué es el biohacking?
Es una práctica que apunta a optimizar el funcionamiento integral del ser humano mediante hábitos intencionales, conocimiento científico y el uso estratégico de la tecnología. Se trata de aplicar hacks (atajos) que favorecen un mejor rendimiento físico, cognitivo y mental.
El ser humano fue creado para vivir en contacto con la naturaleza, pero hoy en día vivimos prácticamente desconectados de ella. Nuestro cuerpo y nuestro sistema nervioso no evolucionaron para la cantidad de estímulos a los que estamos expuestos actualmente.
Luz artificial, asfalto, contaminación auditiva, información permanente y ritmos acelerados generan una sobreestimulación que el cuerpo muchas veces no logra procesar ni interpretar correctamente.
Como consecuencia, aparece el cansancio crónico, la irritabilidad, la falta de foco y la sensación de estar siempre “agotados”. Por eso, mediante la incorporación de pequeños hábitos conscientes —como regular el descanso, exponernos a la luz natural y cuidar los estímulos que recibe nuestro sistema nervioso— podemos ayudar al organismo a recuperar equilibrio, mejorar la claridad mental y sostener un mayor bienestar en el día a día.
Biohacks simples, impacto real:
Priorizar la luz natural como primer estímulo visual del día (antes que la luz artificial).
Reducir luz azul de noche para mejorar el sueño.
Utilizar luz roja de noche, para estimular la recuperación celular. Se recomienda usar longitudes de onda entre 630-660 nm y 830-850 nm.
Duchas frías para activar el sistema nervioso (si es tolerable para la persona).
Observar el amanecer o el atardecer sin gafas de sol, para favorecer tus ritmos circadianos.
Ayuno intermitente (si es adecuado para la persona) para reducir la inflamación y promover la autofagia.
Respiración consciente para modular el estrés.
Hacer grounding para balancear las cargas eléctricas de nuestras células.
Usar apps como Think Dirty y Yuka para analizar la composición de los productos que consumimos.
¿Cómo se conecta el biohacking con la salud mental?
El biohacking busca crear condiciones biológicas que favorezcan el equilibrio integral.
Nuestra mente no funciona aislada: depende del sistema nervioso, las hormonas, el sueño, la alimentación, el movimiento y el entorno. Cuando estos factores están alterados —como suele pasar en la vida moderna— la salud mental se resiente. ¿Cómo?

Imaginemos la mente como una orquesta: Las emociones, la atención, la memoria y el estado de ánimo son la música que escuchamos. Pero esa música no se genera sola, depende de varios factores. El sistema nervioso es el director. Las hormonas son los tiempos y los ritmos. El sueño afina los instrumentos. La alimentación y el movimiento les dan energía a los músicos. El entorno es la acústica de la sala. En la vida moderna, muchas veces: El director está estresado, los músicos están cansados, algunos instrumentos desafinan, la sala está llena de ruido... Entonces, aunque los músicos sean buenos, la música suena mal. La salud mental se resiente no porque ''la mente esté fallada”, sino porque la orquesta está funcionando en condiciones adversas.
Cuando el cuerpo está más regulado, emociones, pensamientos y conductas se vuelven más coherentes.
Cómo aplico este enfoque en consulta:
En mis sesiones, este enfoque se convierte en una herramienta complementaria, práctica y personalizada para acompañar el trabajo terapéutico y mejorar la salud mental desde el cuerpo. Exploramos hábitos de sueño, exposición a la luz, uso de pantallas, alimentación y respiración, y trabajamos juntos para implementar pequeños cambios sostenibles. Estos ajustes ayudan a regular el cuerpo y, como consecuencia, favorecen la claridad mental, la estabilidad emocional y el bienestar general.
Desde esta mirada, el biohacking también fortalece la conexión mente–cuerpo: cuando el cuerpo empieza a sentirse mejor gracias a estos pequeños hacks, se vuelve más fácil escucharlo de forma consciente. Esa escucha atenta refuerza el vínculo con uno mismo y permite que los procesos psicológicos se sostengan sobre una base fisiológica más equilibrada.



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